En nuestra comunidad creciente, la palabra se riega como semilla para ser cosechada en abundante fruto, sin embargo, este trabajo requiere de un equipo y mente que se encargue de garantizar el éxito, porque sabemos que para quien trabajamos es el mejor y para Él, lo mejor.

Esos equipos tras el proceso de evangelización son llamados grupos de vida, de esta manera, los grupos de vida se encargan de evangelizar y liderar nuestros proyectos.